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jueves, 7 de agosto de 2014

No es la primera vez que hablo con mi marido sobre lactancia materna. Le tengo hecho un experto después de llevar más de 6 años de lactancia ininterrumpida (en solitario con la mayor y en tándem con las dos siguientes). El caso es que ya me lo ha comentado varias veces y hoy por fin he decido contarlo (ya que él no se anima, quizá por el “qué dirán”…  y además, esto lo digo por lo bajito… hoy nos ha pedido un delantal del Real Madrid porque está harto de cocinar con los de florecitas y reclama su espacio propio en la cocina ¡olé valiente!).

Hoy la conversación ha surgido por una galería de fotos que había publicado cierto medio y en el que aparecía, entre otras, esta foto de la modelo Natalia Vodianova (yo hasta ahora ni la conocía… es que esto del marujeo y del postureo como que no es lo mío, oiga).

Natalia Vodianova dando el pecho
Natalia Vodianova dando el pecho
En fin, el caso es que mi marido se preguntaba cómo es posible que hasta para dar el pecho, el lugar de poner una fotografía normal: una madre vestida (yo hasta ahora no he tenido la necesidad de quitarme las bragas para amamantar a mis hijas en los 6 años que llevo haciéndolo), abrazando y mirando a su hijo, tengan que hacer fotos de tan mal gusto…

Si nos fijamos bien en la foto ¿Cómo es posible darle el pecho sin apenas tocarle? Yo sólo con mirarla me dan ganas de ir corriendo a agarrarle al bebé no va a se que se le caiga… Y ¿cómo no? tenía que salir mirando a cámara con postura sensual, con los labios entreabiertos, con la típica cara que ponen las modelos que no te queda claro si es que quiere algo contigo o si es que ha tenido un mal día… ¡Qué cansancio! ¡Debe de ser estresante vivir 24h pendiente de excitar sexualmente a todo el que te mira, incluso cuando una está amamantando a su bebé recién nacido!

Pensemos un poco: ¿Con esta foto se quiere transmitir el amor de una madre y un hijo, a través de la lactancia materna, o crear una nueva parafilia (¡como si un tuviéramos ya bastante!) en los pobres incautos que se ven sometidos a las incesantes imágenes de contenido sensual? Me temo que la lactancia y el bebé son simplemente una nueva excusa para el mismo circo de siempre (poco pan y pésimo circo, así anda España…)

Como suele decir Juan Manuel de Prada, estamos tan saturados de estímulos sexuales que muchos van andando por la vida como perrillos de Paulov, bailando al son de las campanillas publicitarias que aprovechan la fuerza de la sexualidad para vendernos una colonia o unas zapatillas., que lo mismo da, dentro de poco seguro que lo intentan con una pomada antihemorroidal, tiempo al tiempo…

Miranda Kerr anunciando reebok
Miranda Kerr anunciando reebok
Menos mal que entre las fotos había una preciosa, la de la actriz Tammin Sursok ¡Enhorabuena Tammin! Eso es saber hacer una foto tierna y bonita (que tampoco hace falta salir hecha un adefesio señores).

Tammin Sursok dando el pecho
Tammin Sursok amamantando a su hijo
Así que, reconciliada -en parte- con el mundo, os deseo una ¡feliz Semana de la Lactancia Materna!

miércoles, 7 de octubre de 2009

Nada como mamá, nada como mamar

Antes del parto sabía muy poco sobre la lactancia materna. Realmente en las clases de preparación al parto nos habían explicado la mecánica, pero ¿cómo explicar la mecánica de un abrazo o de un beso? Una madre no está preparada para entender de mecánicas cuando tiene en su regazo al ser más amado...

Amamantar no sólo es alimentar, sino que es la continuación de una donación generosa que comienza cuando padre y madre, como una sola carne, contribuyen al milagro de la vida con su amor. El pecho es una extensión del cordón umbilical, que mantiene ese vínculo de necesidad y afecto madre-hijo.

Por supuesto también es una gran satisfacción y una madre desea con todo su corazón abrazar, besar, mimar su recién nacido... Pero también descansar.

A veces las normas sociales nos confunden... En esos momentos en que deseas tener al niño en tus brazos (y que tan importante es para el bebé), observarle, comprobar, por fin, después de 9 meses de espera cómo es físicamente tu hijo, en ese momento crucial... Se lo llevan para hacerle pruebas. Cuando vuelve la adrenalina del parto ha cesado y sólo queda cansancio en la madre, y el bebé se ha adormilado de esperar ese ansiado contacto.

Hoy en día, después de 15 meses de lactancia, sé que es importante abrazar y besar a tu hijo; que a veces las rutinas, el orden o la limpieza pueden esperar para dejar paso a la admiración del último descubrimiento de tu hijo, o que un niño aprecia más un paseo por el parque que una camiseta bien planchada.

El parto es un gran cambio, que ayuda a reorganizar la vida y colocar cada cosa en el lugar que le corresponde, rehacer nuestra escala de valores y replantearse qué era lo importante en nuestras vidas antes de entrar en esa espiral de trabajo y consumo. Es una explosión de amor que no puede dejar indiferente. La lentitud de los niños choca con nuestra vida rápida y estresante y le da la vuelta como un calcetín.

Por tantas cosas que debo a la maternidad, a mi hija: GRACIAS.